 Seguramente has visto o te han comentado sobre un programa de televisión llamado “Cómo atrapar a un depredador”. El espacio muestra a hombres de todas las edades y profesiones tratando de tener relaciones sexuales con menores de edad tras contactarlos en internet mediante chats o comunidades.
El mundo en línea llegó para quedarse y aún no conocemos sus límites; el padre de familia debe estar al tanto del lado oscuro del llamado ciberespacio, señala el periódico estadounidense “El Nuevo Herald”. “Desde el momento en que un niño se sienta frente a una computadora entra a un mundo con reglas diferentes”, explica Jeff Goldis, director de comunicación de i-Safe, compañía que se dedica a programas de educación sobre seguridad en internet. Cualquiera puede ingresar para hacer lo que quiera. “Al menor hay que explicarle sobre los peligros que existen al entrar a sitios para conversar y hacer contacto con personas desconocidas. También hay que advertirles sobre las consecuencias de sus acciones”, señala. Navegando por la Red no sólo hay pederastas, sino también estafadores, ladrones, proveedores de droga y muchos más. Actualmente una nueva modalidad es el denominado “bullying”, que consiste en abusar de un joven por medio de la intimidación, los insultos y las amenazas. Los jóvenes que están molestando a otro usan el correo electrónico, los sitios de conversación conocidos como chats y páginas como Facebook y My Space para enviar mensajes a otros chicos y humillarlos frente a muchas personas. Reglas “Una de las reglas de oro en cuanto a seguridad en internet es jamás entregar información personal a un desconocido”, indica Jim Lewis, agente de la división de crímenes contra niños del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos.
Por otra parte, los padres deben ser claros y directos con sus hijos y advertirles que en la Red pueden comunicarse con personas cuyo único objeto es hacerles daño no sólo a ellos, sino también a familiares y amigos. Además, están expuestos a lenguaje sexualmente explícito, en muchos casos obsceno, a proposiciones indecentes y pueden incluso recibir material pornográfico. Tampoco deben entregar información que pueda ayudar a ubicarlos. “Los menores que están en mayor riesgo son los de secundaria, aquellos que están entrando en la etapa de la pubertad y están explorando”, señala el agente. “Utilizan My Space y Facebook para poner fotos y contactarse con otras personas”. “El depredador es una persona muy inteligente”, indica Lewis. Es capaz de dedicarle mucho tiempo, dinero y energía al proceso de encontrar una víctima y lograr que confíe en él, advierte el Departamento de Justicia. Pese a que la mayoría de los adultos sabe cómo usar una computadora y navegar por internet, hay muchos sitios y páginas que no conocen y son las que más visitan sus niños. Por eso los expertos recomiendan que el adulto vigile el uso de la computadora, que nunca debe ser utilizada como reemplazo de una niñera o para que el niño se entretenga mientras los padres hacen otras cosas. Sugieren que el aparato siempre esté en un lugar visible y nunca en el cuarto, para no utilizarlo a puerta cerrada. “Aunque hay una variedad de productos que pueden bloquear el acceso a determinadas páginas de la Red, nunca hay que desestimar las habilidades de un menor”, señala Lewis. “Ellos idean formas para tener acceso a sitios prohibidos. El mismo criterio se aplica al depredador”. “Los jóvenes están en mayor riesgo en la noche, aunque la mayoría de los depredadores están en línea las 24 horas”, advierten.
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